
El Programa de Gobernabilidad Regional – RGA, y la Fundación para el Desarrollo Intercultural FDI, han aunado sus esfuerzos para llevar a cabo el diseño e implementación de La Estrategia de comunicación con enfoque de cambio de comportamiento social y participación ciudadana, dirigida a promover el diálogo y la gestión comunitaria para la mitigación de la xenofobia y la prevención, contención y respuesta al COVID.19, en los municipios de Los Patios, Puerto Santander, Tibú, y Villa del Rosario, en el departamento del Norte de Santander.
La pandemia ha sido un factor detonante en el deterioro de condiciones de vida para la población migrante venezolana, debido al impacto en la economía. Así mismo, la afectación emocional por el confinamiento, la desconexión con las escuelas como espacio de encuentro y socialización de los NNAJ; los cambios de dinámicas sociales, culturales, de participación, de relaciones personales y familiares han conllevado una mayor condición de desprotección y desconexión con los tomadores de decisión y la red de servicios y atención. Han sido igualmente, objeto de una mayor estigmatización y xenofobia.

El aumento de brechas en términos del derecho y acceso a la educación; de igualdad y equidad de oportunidades, especialmente, para niñas y mujeres, grupos vulnerables, las poblaciones de migrantes o personas en proceso de retorno, plantean un reto al diseño de política pública, la ejecución de programas de atención en emergencia, y la oferta y atención oportuna en servicios, especialmente en municipios de frontera.
Por lo cual, si bien es importante la prevención en la etapa de recuperación de la pandemia, lo será también, la reconstrucción del tejido social, la reparación emocional, el recuperar la confianza en la legalidad y el relacionamiento comunitario e institucional, entre población migrante, población retornada, comunidades de entorno e institucionalidad, que avancen juntas en proceso de reintegración armónica en los territorios de frontera.
Comunicación para el cambio

Un vehículo para agenciar y gestionar una migración positiva, de reintegración y reconstrucción del territorio que se habita
En crisis y emergencia como las vividas, los rumores y la desinformación aumentan: no hay información clara, oportuna, a tiempo, dirigida a las poblaciones de manera directa. Por la ubicación de los migrantes, se dificulta mucho más la garantía de ser informado y contar con los canales de comunicación más idóneos y pertinentes para una comunicación en doble vía.
En respuesta a esta emergencia, mejorar los procesos participativos de comunicación es una prioridad, así como fortalecer las herramientas de los grupos poblacionales para estar en capacidad de agenciar una mejor gestión de la pandemia y de su convivencia en el territorio que los acoge.

Ayudar a estas poblaciones con un diseño de realidad en el cual puedan gestionar sus emociones, y reintegrarse con un proyecto de vida individual y colectivo que facilite el tránsito a una ciudadanía más activa y una migración positiva y sostenible. Es un cambio social esperado nacido desde pequeñas, acciones, campañas o iniciativas.
Generar apropiación, movilización, concientización e incidencia de otros sectores sociales e instancias. Y, que en el mediano y largo plazo, se verá reflejada una disminución de los factores que derivan en la xenofobia y fomento de la inclusión y de la estabilización social, cultural y económica de las poblaciones, especialmente, la migrante; así como del trabajo articulado con estas poblaciones. Un proceso de comunicación participativa para el desarrollo de un grupo comunitario o poblaciones diversa tiene la intencionalidad de mejorar, cualificar y ampliar las relaciones entre los grupos comunitarios, comunidad en general y quienes manejan la política pública. También, se propone cambiar comportamientos, partiendo por el cambio sobre imaginarios, preconceptos, ideas, percepciones y relatos que no son correctos o adecuados.
Documental semillero Norte de Santander

MEMORIA DEL PROYECTO
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